
Aprendes a bajar una pequeña pendiente manteniendo tus esquís rectos.
Bajas sólo y sin bastones, los esquís tienen que estar en paralelo.
Diferentes ejercicios mejorarán tu equilibrio, esquías con las manos sobre tus rodillas, con las manos en la cintura, te inclinas hacia delante y hacia detrás, das un paso hacia un lado...y todo esto sin caerte.