
Combina la diversión de la zona recreativa Mirlo Blanco con la belleza del paraje natural de Fuente Alta.
El Museo Etnográfico conserva todos los elementos que permiten conocer de cerca la forma de vida y costumbres de los antepasados que poblaban estas cumbres. A través de paneles ilustrativos, colección de aperos de labranza, útiles del hogar, alambique, etc, y acmpañados por una guía, el visitante viaja en el tiempo y se acerca a las civilizaciones que recorrieron la montaña del sol y la nieve.
Fuente Alta está redeado de un bosque de pinos con rutas para la bicicleta de montaña, con recorridos para todos los niveles de ciclistas y senderistas. Un entorno único donde disfrutar de la naturaleza, cruzarse con cabras montesas y respirar el aire puro de la alta montaña.
Si lo desea, puede descubrir Fuente Alta a lomos de un caballo mostrando el jinete que lleva dentro, o recibir clases de equitación. Para ello dispondrá de los servicios de la Escuela Ecuestre de Fuente Alta.

